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jueves, 14 de junio de 2007

Hilos

Teje la araña su baba sutil. De vez en cuando la trama atrapa un insecto.
La araña lo evalúa, lo liba, lo degusta y lo goza: goloso placer de los sabores.

Teje el tiempo su hilo imparable. En la tela van cayendo sin pausa las víctimas, que quedan allí inmóviles, secándose.
El tiempo ni siquiera lo advierte.

Alba Omil

Extraído del libro De este solar, de varios autores. Ediciones del Rectorado, Universidad Nacional de Tucumán, Tucumán, Argentina, 1998.

martes, 10 de abril de 2007

Mutaciones


Se miró en el espejo y la sorprendió una cara agria, de labios afilados, y ojos opacos, con la imagen de la muerte bailando en el fondo de las cuencas oscuras.
-No vuelvo a mirarme. A menos que algún duende compadecido me devuelva mi antigua imagen
Y rompió el espejo.
Tiempo después (¿mucho? ¿poco? ¡quién sabe!) se encontró frente a frente con la luna de otro espejo: ojos brillantes, semisonrisa honda y cómplice, rostro luminoso.
No había visto al duende; seguro que no.
Después ató cabos: hacía unas semanas, en el recodo de un camino, vio pasar al angelito desnudo con el carcaj al hombro y una flecha pronta a ser disparada.

Alba Omil


Extraído del libro De este solar, de varios autores. Ediciones del Rectorado, Universidad Nacional de Tucumán, Tucumán, Argentina, 1998.